Alfred Hitchcock: El cine de suspenso

Posted By on agosto 10, 2018 in Cine | 0 comments

Alfred Hitchcock: El cine de suspenso

Si hablamos del maestro del cine de suspense, hablamos sin duda del director de cine británico Alfred Hitchcock. A lo largo de su vida cinematográfica, que abarca el medio siglo, ha obsequiado a la humanidad con excepcionales películas de calidad incomparable, que consiguieron convertirlo en una institución internacional, venerada por los cineastas más noveles, también por los no tan noveles y como no, por el público, que además de quedar maravillado por sus películas en las que la combinación de enigmas y metáforas aseguraban el entretenimiento, pasaban buenos ratos, intentando buscar a Hitchcock en las fugaces apariciones que hacía en cada uno de sus filmes.

Fue en en Leystonstone, un distrito del East End londinense, el domingo, 13 de agosto de 1899, cuando el tercer hijo de William Hitchcock y Emma Jane Whelam vino al mundo, sería bautizado como Alfred Joseph Hitchcock.

Creció siendo un niño solitario, sin amigos ni juegos, pasivo ante la vida, se limitaba a observar, hábito que le ayudó a desarrollar en él una activa fantasía interior, poblada de sueños y de temores.

Al abandonar el colegio, comenzó para él una vida muy monótona, trabajando y realizando cursos nocturnos de formación profesional sobre electricidad mecánica, tornería, herrería y sobre todo dibujo. Cuando murió su padre, en 1914, tuvo que hacerse cargo de su madre, solo y sin sin apenas dinero.

Con 21 años realizó su primer trabajo en el cine, tras enterarse que la compañía cinematográfica norteamericana Famous Players-Lasky había abierto un estudio en Londres, se ofreció para trabajar como diseñador de los rótulos de las películas mudas. Allí aprendió el oficio paso a paso, mientras, por otro lado, en su vida privada se dedicaba al cuidado exclusivo de su madre.

Tras formarse como guionista, montador y director de arte, dirigió una película incompleta titulada Nº 13 (1922), tres años más tarde ya lanzó su primera película acabada, El jardín de la alegría (1925) registrando su auténtico debut con un drama cuyos temas y estrategias visuales se mostrarían presentes en sus futuras películas.

A partir de este momento, Hitchcock comenzó con su primer ciclo de películas realizadas en Inglaterra, entre las que destacamos El enemigo de las rubias (1926), La muchacha de Londres(1929), Asesinato (1930), El hombre que sabía demasiado (1934) y Alarma en el expreso (1938), entre otras..

Tras esta etapa comenzará otra nueva, en Hollywood, donde, al trasladarse, inaugura su nueva vida con la exitosa Rebeca (1940), que logró obtener once dominaciones a los premios Óscar.

El director, continuó desarrollando el género del suspense con otras películas como por ejemplo, Sospecha (1941), Recuerda (1945), Náufragos (1944), Extraños en un tren (1951). Tres años más tarde, continuó su triunfo cinematográfico con tres thrillers, Crimen perfecto (1954), La ventana indiscreta (1954) y con Atrapa a un ladrón (1955).

Después, en la década de los 60, consiguió un auténtico éxito taquillero con la película Psicosis(1960) y siguió cosechando el aplauso de la crítica con Pájaros (1963), Marnie, la ladrona (1964) y Topaz (1969). De los años 70 cabe destacar su intenso thriller Frenesí (1972) o la comedia negra La trama (1976), en la que realizó el último de sus cameos.

En febrero de 1980 la reina Isabel II le otorgó la Orden de Caballero del Imperio Británico. Por desgracia, dos meses después, el 29 de abril, en su casa de Los Angeles, Alfred Hitchcock fallecia por insuficiencia renal, antes que la reina lograra imponer la Orden. Sin embargo, a partir de entonces se le refiere como Sir Alfred Hitchcock.

En general, se puede decir que su obra y su carrera han sido de las más prolíficas y paradigmáticas de la cinematografía mundial, dejando un legado que a día de hoy sigue ejerciendo mucha influencia entre los cineastas.

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