El pescado, fuente de salud y bienestar

Durante la cuaresma la tradición es comer blancas como el pescado o mariscos. Existen una gran variedad de platillos que se pueden comer en esta temporada de semana santa.

El pescado, un alimento muy completo, contiene proteínas de alta calidad, grasas o lípidos, vitaminas y minerales. Además contribuye con aminoácidos esenciales (de alto valor biológico), necesarios para el organismo y que sólo se pueden obtener mediante la  ingesta.

Asimismo, el pescado resulta de fácil digestión aportando un bajo contenido calórico a nuestro cuerpo. De acuerdo con el tipo de pescado 100 gramos,  contribuyen con 70 a 80 calorías en pescados magros y 120 a 200 en grasos o azules.

El pescado posee diferentes vitaminas del grupo B, relacionadas con el metabolismo; vitaminas liposolubles como  A y E con efecto antioxidante, son un factor protector ante enfermedades degenerativas, cardiovasculares y cáncer. También contiene vitamina D que actúa en el intestino favoreciendo la absorción de calcio y fosfato.

Es importante que la piel este brillante y firme, en pescados menos frescos se ve opaca y arrugada.  La mucosa proteínica que cubre la piel deberá de ser transparente y brillante, mientras que en un pescado rezagado esta mucosa tiene aspecto lechoso ya que las proteínas se coagulan por envejecimiento.

Revisar los ojos es esencial, deben estar brillantes, negros y convexos. El tiempo prolongado hace que la membrana se torne gris y el globo se aplane.

Autor: Redacción GX

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