¿Debo cortar las orejas y cola a mi perro?

Por MVZ Claudia Edwards

Es una práctica tan antigua como inútil, y poco a poco el mundo la está aboliendo. ¿Necesitamos una ley que nos obligue a evitar algo que debería ser cultura?

Los cortes “estéticos” de cola y orejas realizadas a los perros se iniciaron en la época Romana, en la que el bienestar animal no era un tema a considerar. Sólo basta recordar que durante los juegos inaugurales del Coliseo se mataron brutalmente a más de 9.000 animales de fauna silvestre. Después, está cruenta práctica se popularizó en la Edad Media en Europa.

Estas prácticas se fueron perpetuando hasta que ser incluidas en los estándares raciales de las asociaciones canófilas. En la actualidad, dichas cirugías se siguen practicando bajo argumentos que “intentan” justificar su existencia, pero que son insostenibles. Veamos algunos:


Creencia: Les da a los perros una apariencia más perroagresiva. 

El corte de orejas es muy común entre las razas que se usan para la guardia y protección. Además de la apariencia, se dice que les ayuda a escuchar mejor los ruidos extraños al no tener el canal auditivo obstruido con la oreja y el pelo. Común en: Schnauzer gigante, Doberman, Gran Danés.

Ciencia: No es necesario que un perro tenga las orejas erectas para disuadir a un delincuente, el ejemplo más claro es del Rottweiler. Por otro lado, el rango de audición de los perros es tan bueno que escuchan sonidos ultrasónicos y poseen una gran movilidad de las orejas, por lo que el corte de éstas no representa ninguna ventaja. En contraparte, la cirugía sí es excesivamente dolorosa y muy molesta por la colocación de una especie de vendajes que deben traer mucho tiempo después de su realización; además las orejas son un elemento esencial en la comunicación canina y la falta de gestos con ellas, hará que esta forma de comunicación se vea alterada.

Creencia: Se evitan lesiones durante las peleas.

En los perros de pelea los cortes ayudan a que no se muerdan en estos lugares y que la pelea sea más encarnizada.

Común en: “Pit Bull”, Mastín Napolitano.

Ciencia: Bueno, no hay necesidad de aclarar demasiado este punto, ¿cierto? Las peleas de perros deben de abolirse completamente y, por lo tanto, esta cirugía o cualquier práctica que las encause, también.

Creencia: Evita lesiones en el trabajo.

Los perros que se dedican a la cacería de aves pudieran lastimarse la cola con los altos pastos al trabajar. Común en: Cocker Spaniel, Pointers.

Ciencia: Además de los dolores de la cirugía, hay que apuntar que, en la realidad, este argumento es teórico en nuestros tiempos, pues los perros de esta familia viven en casa y prácticamente ya no salen a cazar, por lo que no hay razón para seguir cortando sus colas.

Creencia: Da homogeneidad a las razas.

Especialmente a las que tienden a una anormalidad genética, es decir, que algunos perros nacen sin cola o con un vestigio corto. De aquí la frase “O todos coludos, o todos rabones”. Común en: Antiguo Pastor inglés y Welsh Corgi Cardigan.

Ciencia: Si bien algunos perros nacen sin cola, esta no es una razón para que los que sí nacen con ella se les vea mermada su calidad de vida, sobre todo ahora que los perros de estas razas pueden competir en las exposiciones mundiales con sus colas completas. Es como si un individuo naciera con una discapacidad y, para que todos “se vean igualitos”, les provocáramos la misma al resto de la manada, absurdo ¿no?

Creencia: Para evadir el pago de impuestos por la punta de la cola.

Esto ocurría alrededor del año 1576. A los perros que pertenecían a los campesinos, quienes no tenían dinero para pagar el impuesto, se les hacía esta amputación a los tres días de nacidos, esta práctica la realizaba el “muerde colas” con sus dientes, ya que estaba prohibido realizarla con cualquier objeto punzo-cortante.

Común en: Yorkshire, Jack Russel.

Ciencia: Aunque parezca increíble, era la única razón para muchos, y aunque afortunadamente este impuesto ya no se cobra, la costumbre se quedó para estas razas. Mucha gente no sabe porqué se hacía, pero como así se lo enseñaron, lo sigue haciendo.

Creencia: Por limpieza.

Al cortar las orejas se disminuye la predisposición a que los oídos se infectan (otitis) y al cortar la cola, el ano permanece más limpio, es decir sin residuos de excremento.

Común en: Schnauzer miniatura.

Ciencia: Todos los perros levantan su cola para defecar así que no se ensucian y aún así, el corte de cola, en general, es de todas formas suficientemente largo como para cubrir el ano, por lo que no existe ninguna ventaja al mutilar al animal. En el caso de las orejas, la limpieza periódica y sencilla de éstas evita infecciones, así que el corte es una forma de pereza de parte del dueño.

Creencia: Porque “se ven más bonitos”.

La gente después de más de 500 años se acostumbró a ver como normales dichas mutilaciones y cuando observan a un perro sin ellas les parece que se ve feo.

Común en: Este argumento, el más simple, se usa para justificar el corte en cualquier perro, de raza o no.

Ciencia: la belleza es subjetiva, pero las mutilaciones que causan dolor y sufrimiento a los animales que tanto amamos no pueden ni deben considerarse “bellas”.

Muchos países prohibieron los cortes cosméticos en perros hace varios años. Noruega en 1987, Suecia y Suiza en 1988, Chipre, Grecia y Luxemburgo en 1991, Finlandia en 1996, y Alemania en mayo de 1998, Brasil lo hizo en el 2008. En Inglaterra se califica al corte de colas sin fines terapéuticos como un acto éticamente reprobable, al grado que desde 1996 se puede abrir expedientes por malas prácticas profesionales a los veterinarios que lo practican y con esto revocarse su licencia médica.

Entonces ¿Hay alguna forma de justificar estas mutilaciones?

Como vimos en las líneas anteriores, estas cirugías deben de dejarse de practicar inmediatamente. Además, desde el punto de vista ético los animales tienen derechos morales. Esto significa que no podemos justificar causarles daño. Como los perros tienen la capacidad de sentir dolor, nosotros tenemos la obligación de sobreponerlo sobre los beneficios “estéticos”, económicos o de cualquier otro tipo humano.

Si tenemos un animal de compañía para amar y que nos ame, para alegrarnos el día y compartir momentos especiales, lo menos que podemos hacer es darles lo mismo, y procurarles la mejor calidad de vida. Si pudiéramos preguntarles si quisieran ir a donde el veterinario los someterá a una terrible cirugía que sólo les va a traer complicaciones y ningún beneficio, seguro suplicarían para que no lo hiciéramos, así que por favor no lo hagas, ni alientes estas cirugías y ayuda a pasar la voz para que más gente sepa lo terribles que son. Los perros te lo agradecerán moviendo felices sus lindas colas y orejas. Hasta la próxima.

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Autor: Dirección Editorial

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