Las pequeñas grandes sutilezas a la hora del sexo.

Por Juan de Dios Mendy

Muchos mitos socialmente aceptados nos condicionan y nos predeterminan a pensar que en el sexo, los estereotipos de lo ideal o lo físicamente mas aceptado puede ser lo más atractivo cuando en realidad en la práctica no necesariamente es así.

Creemos que medidas, tallas, tiempos de duración, potencia y deseo son lo único o lo más importante, cuando en realidad al encontrarnos sexualmente son las pequeñas sutilezas las que conquistan nuestro corazón o las que logran engancharnos de un o una amante y el motivo es muy simple, el sexo es intimidad, el sexo es encuentro, el sexo es desnudarnos para compartir un momento en el cual sencillamente somos lo que somos sin mascaras, o al menos hacia eso debería conducirnos para realmente poder disfrutar y sentir placer y llenarnos de energía y si tenemos más fortuna aún, de amor.

Lo primero y más importante es detenerse y sentir, sentir el propio cuerpo, sentir al otro u otra en todo lo que es, mirarnos, tocarnos, besarnos como si fuese la primera y la ultima vez y tal vez, lo más importante, abandonar las rutinas y abrirnos a la creatividad que fluye en el momento.

Si logramos hacer esto, comienza a fluir todo de otra manera, porque estamos realmente en conexión y llega un punto en que intuitivamente sentimos a nuestro o nuestra amante y sabemos exactamente lo que su cuerpo desea y aprendemos a expresar lo que queremos sin llegar a pedirlo y así el sexo se transforma en una danza.

Otro camino, es compartir, confesarnos, preguntar, atreverse a ir más allá de lo conocido, tal vez con el único parámetro de no transgredir el placer del otro u otra.

Cuando vivimos nuestra sexualidad atentos y atentas a los detalles comienza una experiencia que nos puede llevar mas allá de lo obvio y comienza a abrirse frente a nosotros un camino que no tiene final y ya sea que tienes tu pareja o que vives una sexualidad de encuentros comienzas un viaje en el cual cada experiencia te va mostrando nuevos aspectos de ti mismo o de los otros.

¿Y cuál es la señal de que lo estas logrando? pues muy simple, cuando ya nunca una relación es igual a otra porque aunque sigas en los años con la misma persona, todos vamos constantemente evolucionando y cada día nuestra energía manifiesta mundos distintos, por ende el deseo se expresa de diversas formas.

Lo que llamamos rutina, tanto en nuestras vidas o en el sexo, es solo ir sin estar atentos o atentas y romper la rutina es simple cuando abres bien tus sentidos y te entregas al misterio que te ofrece cada momento si te dejas llevar por lo que tu cuerpo expresa sin encerrarte en estereotipos.

Esa, es la puerta al verdadero placer y ahí todo parámetro desaparece para darle el paso al misterio de nuestra sexualidad.

¿GRIPE O RESFRIADO?

Read More

Dime cuántos años tienes y te diré cuál es el deporte que más te conviene

Read More

Pros y Contras de dormir con tu mascota.

Read More

¿Los kilómetros matan el amor? O ¿ El amor mata los kilómetros?

Read More

Sabías que tu gastritis puede ser emocional?

Read More

Autor: Dirección Editorial

Compartir esta publicación en

Deja tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: