EL CHOCOLATE: ¿Placer o peligro para nuestras mascotas?

Por: MVZ Carlos Esquivel Lacroix                              

En esta ocasión, platicaremos un poco sobre el efecto que puede tener el chocolate en nuestros perros y gatos. Como es bien sabido, a la mayoría de los perros les gustan los sabores dulces, incluyendo por supuesto al chocolate, mientras que los gatos, no los encuentran tan sabrosos y por lo general los rechazan, siendo más aceptados por ellos, los alimentos con sabores ácidos.

Pues bien, el chocolate contiene una metilxantina de tipo alcaloide denominada teobromina que al consumirla en grandes cantidades, es tóxica para los perros, gatos y otros animales.

En los alimentos para personas, se encuentran comúnmente tres compuestos de metilxantina: la cafeína, la teofilina y la teobromina. La cafeína se encuentra fundamentalmente en el café, té y las bebidas de cola y la teofilina principalmente en el té. La teobromina es la metilxantina más abundante que se encuentra en el cacao (Theobroma cacao) y por lo tanto, en los productos de chocolate.

Los principales sitios de acción de las xantinas en el organismo, son el sistema nervioso central, aparato cardiovascular, riñones, músculo liso y musculatura esquelética. La teobromina en particular, actúa como relajante del músculo liso, como vasodilatador coronario, diurético y es un estimulante cardíaco.

Afortunadamente no son frecuentes los casos clínicos en perros intoxicados con teobromina, pero cuando se presentan se consideran como una urgencia clínica, ya que esta intoxicación puede causar la muerte. El perro es extraordinariamente sensible a los efectos fisiológicos de la teobromina porque la tasa de metabolización de esta substancia en el organismo es baja, lo que produce un aumento de la vida media (tiempo que el compuesto se encuentra en la sangre) de la misma en la circulación sanguínea y en los tejidos debido a que la desintoxicación hepática es lenta. Se estima que esta substancia permanece circulando en la sangre alrededor de 18 horas en los perros adultos, mientras que en las personas es de 6 horas y en las ratas de tan sólo 3 horas, lo que demuestra su lento metabolismo hepático.

Diversos factores, tales como, la sensibilidad individual a la teobromina, su forma de administración, la presencia en el momento de la ingestión de otros alimentos en el aparato gastrointestinal y las variaciones en el contenido de teobromina en los diferentes productos de chocolate, pueden condicionar la susceptibilidad individual del perro al envenenamiento por chocolate.

Los perros con problemas de salud, especialmente aquellos que sufren de epilepsia, son más susceptibles a la teobromina. Puede ocasionar ataques epilépticos en perros con predisposición a dicha enfermedad. El tamaño del perro también es un factor relevante, siendo el efecto de la teobromina proporcional al mismo, por lo que la toxicidad se mide en miligramos de teobromina por kilogramo de peso corporal.

Una ingesta igual o superior a 90 o 100 miligramos por kilogramo de peso corporal puede producir toxicidad en el perro.

La concentración media de teobromina en el chocolate es alrededor del 1.22%, sin embargo, el contenido medio de teobromina en el cacao comercial sin endulzar es del 1.89%, lo que hace suponer que el contenido de teobromina es muy alto en todos los productos de chocolate consumidos habitualmente. Al añadir al chocolate azúcar, mantequilla de cacao o leche, para endulzarlo, el contenido de teobromina se diluye muy significativamente.

La intoxicación con chocolate produce en el perro, vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, taquicardia, ataxia, temblores musculares, hiperactividad o abatimiento, incontinencia urinaria, aumento de la diuresis, incluso puede provocar un colapso múltiple, lo que puede provocar la muerte del animal. Por otro lado, también puede causar arritmia cardíaca, especialmente si el animal está excitado, la que puede derivar en un infarto de miocardio que puede ser fatal. Por otra parte, produce irritación del tracto gastrointestinal y, en algunos animales, puede causar hemorragias internas, las que, en algunos casos, pueden llegar a producir la muerte en el lapso de aproximadamente un día. El inicio de crisis motoras generalizadas, en la mayoría de los casos, tiene un mal pronóstico y con frecuencia se produce la muerte. Los signos de intoxicación se pueden presentar después de cuatro a cinco horas de haber ingerido el chocolate.

Desafortunadamente para el tratamiento de la intoxicación por teobromina, no existe un antídoto eficaz, solamente se trata al animal en forma sintomática, induciendo como primera medida el vómito lo más rápidamente posible y se realiza un lavado gástrico administrando carbón activado para tratar de eliminar el tóxico del organismo evitando así una mayor absorción intestinal hacia la circulación general, si la ingesta de chocolate del perro se limita estrictamente a pequeños regalos ocasionales, no existe un alto riesgo de toxicidad por teobromina. En algunas de las publicaciones que existen al respecto, se ha informado que generalmente los casos que se presentaron por intoxicación con teobromina, fueron perros que ingirieron en forma accidental grandes cantidades de chocolate.

Finalmente, no olvidemos que si los perros tuvieran la oportunidad de consumir grandes cantidades de chocolate, lo harían muy fácilmente, por lo que la recomendación en este sentido es que todos los alimentos que contengan este ingrediente, deben guardarse en lugares inaccesibles para ellos y por supuesto nosotros como dueños responsables, evitar proporcionárselos.

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Autor: Dirección Editorial

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